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Resumen:
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La creciente interacción entre humanos y máquinas, el avance de la tecnología en campos como la Computación Afectiva y la aparición de dispositivos inteligentes, nos han situado en un nuevo momento histórico en el que la personalización es primordial y las emociones juegan un papel muy relevante. Hemos modificado la forma en la que nos relacionamos tanto con humanos como con máquinas y esto ha afectado a gran parte de las acciones que realizamos a diario, como por ejemplo buscar información en Internet. Con el avance de la tecnología, la aparición de la búsqueda por voz y de los asistentes personales, la forma de buscar información en Internet ha cambiado y también los contenidos que encontramos. Los buscadores como Google desde hace años ofrecen resultados a las consultas de búsqueda de los usuarios basándose en criterios SEO (Search Engine Optimization), palabras clave y bloques temáticos. Ahora además, en esa búsqueda de la personalización, cuentan con información más personal sobre los usuarios como sus gustos, la localización, estado de salud, actividad física, etc. Sin embargo hasta el momento, el factor más humano como son las emociones, no han formado parte del proceso. Se desconoce las emociones del usuario, cómo se encuentra cuando busca información en Internet y desconocemos también la emocionalidad de los contenidos a los que accedemos...
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